El picudo negro de la vaina, plaga confinada al NOA, se detectó en campos de Córdoba y Santa Fe, dispersada por maquinaria agrícola como cosechadoras y pulverizadoras, según Eduardo Trumper de INTA.
Expandió desde Santiago del Estero a Chaco y salto de 400 km al centro. Insecto curculiónido con baja dispersión natural, afecta vainas de soja comiendo granos.
Red de colaboración INTA-Senasa-sector privado monitorea y sistematiza datos con extensionistas en Jesús María y Ceres. Productores deben buscar adultos en piso/vegetación y larvas en suelo para rotar con gramíneas.
Larvas se desarrollan en granos, pupan en suelo; rotación interrumpe ciclo ya que se alimenta casi solo de soja.