El neurocirujano Leopoldo Luque cambió su estrategia en el juicio por la muerte de Diego Maradona y ahora declara extensamente, a diferencia del juicio anterior que fue anulado. El panel de El expediente analizó las audiencias del martes y jueves, donde Luque se presentó como médico de cabecera y se cuestionó a Giannina Maradona.
El médico Pinto relató que no había oxígeno cuando constataron la muerte de Maradona, y un policía confirmó que Luque era el médico particular del Diez. Vadim Misanchuk, defensor de Agustina Kosachov, destacó que fotos del cuerpo tomadas cinco horas después de la muerte explican la hinchazón por reanimación, desmintiendo agonía prolongada.
Se incorporaron audios de WhatsApp de Luque donde minimiza el riesgo de muerte de Maradona, habla de responsabilidad y insulta a las hijas llamándolas "hijas de puta" y "gordas". Mario Baudry enfatizó el sufrimiento de Diego, con hongo en la boca por falta de aire y retención de líquidos, no solo por reanimación.
Los panelistas debatieron la defensa activa de los imputados, cambios de abogados y técnicas de litigación moderna. Cuestionaron la internación domiciliaria inadecuada en el country San Andrés, falta de visitas de Luque el último mes y operación del hematoma subdural contra recomendaciones. Anticipan que Luque explicará contradicciones, pero el acta de egreso de la clínica podría ser clave.
La fiscalía apunta audios comprometedores como "el gordo se va a cagar muriendo" y ausencia de equipo médico. El debate giró en torno a posible homicidio culposo por mala praxis si no se prueba dolo.