Verónica Ojeda declaró en el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en tribunales de San Isidro, afirmando que dijo "mi verdad" pese al dolor.
Acusó a Matías Morla de manejar todo, junto a su hermana Vanesa Morla, Maximiliano Pomargo, y médicos como Luque, Cosachov y Díaz. Dijo que siempre fue respetuosa y que confió en los médicos.
Se incorporó declaración del doctor Alfredo Cae, quien insistió en que Maradona necesitaba terapia intensiva por su corazón destruido y medicación psiquiátrica perjudicial. El doctor Campbell, vecino, describió falta de equipamiento básico al llegar. Carlos Díaz notó edemas e inflamación en extremidades, habitación desordenada sin botiquín ni oxígeno.
Ojeda vaticinó que "toda esta gente nefasta va a terminar presa".