Un grupo de jubilados en el estudio revela que cobran jubilaciones mínimas de alrededor de 500 mil pesos, insuficientes para vivir dignamente, por lo que realizan changas como cortar pasto, pintar o electricidad cobrando entre 15 mil y 40 mil pesos por tarea, y dependen de comedores populares como el de Norma Plath para comer, llevando tuppers para sus familias y buscando verduras descartadas en verdulerías.
Los jubilados, de 70 a 75 años, enfrentan graves problemas como falta de medicamentos que cuestan 50 mil pesos, no comen carne desde hace meses porque un kilo sale 14 mil a 25 mil pesos, y viven en barrios sin cloacas ni agua corriente, exigiendo al Estado intervenciones básicas. Uno de ellos, con 12 hijos, depende de comedores para toda la familia mientras colabora en ollas populares y marcha los miércoles al Congreso por derechos y reintegro de medicación.
En la mesa surge una discusión acalorada con el jubilado Guido, arquitecto y ex tripulante de Aerolíneas, quien cobra un millón de pesos y defiende planificar la vejez estudiando, trabajando duro y evitando tener muchos hijos o vicios, mostrando sus árboles frutales y huerta como ejemplo. Los otros lo confrontan gritando que "gracias a nosotros pusimos el lomo para que pudieras estudiar", lo acusan de no empatizar y lo mandan callar, hasta que le sacan el micrófono.
Guido relata que vendió un departamento para comprar una chacra, hace changas conduciendo eventos y streaming, demanda al ANSES por aportes no reconocidos en Shopping Soleil, y critica que nadie gana el 82% móvil. Chiche cierra la mesa invitando a luchar en la calle, visibilizando que millones de jubilados pasan hambre, sin asado ni remedios, mientras PAMI cierra hospitales como el de Urlinga.