El escultor Mauro instala temporalmente la estatua de Eliseo, personaje de Guillermo Franchella en la serie El encargado, en la Glorieta de Barranca de Belgrano, reproduciendo fielmente gestos, ropa y detalles como la marca en el pantalón para fotos del público todo el día.
Franchella y equipo recorren Barrio Chino elogiando la precisión de la réplica frente a estatuas fallidas como la de Gallardo sin parecido facial, Inés Pertiné irreconocible o Mirta Legrand que la odió por dientes y sandalias inexistentes.
La estatua evoca escenas con Norman Brisky y Luis Brandoni; permanece hoy en la plaza antes de trasladarla a estudios, cerca de miniatura de Estatua de la Libertad y antigua locación de Eternauta con Ricardo Darín.
Chistes sobre estatuas vivientes para asustar como Eliseo y críticas a bustos de Ronaldo o Gaturro vandalizados resaltan necesidad de representaciones exactas sin Photoshop ni exageraciones.