En un allanamiento a la clínica Santa María de Villa Ballester hallaron ocho fetos de varios meses en bolsas, ligados al aborto de 8 meses practicado a una chica de 12 años violada de Santiago del Estero, traída por una fundación de "salud sexual no reproductiva" de Buenos Aires porque en su provincia no lo realizaban.
El médico defendió la legalidad del procedimiento: sin límites después de 14 semanas si hay violación o riesgo para la madre, cumpliendo normas sanitarias, y se mostró sorprendido por el escándalo. Desde la Iglesia, causó consternación por el feto viable de ocho meses, legal pero inmoral; el horror de la violación familiar no se resuelve con otro espanto como un aborto tardío.
Sergio Rubinez reflexionó sobre el debate del aborto, rechazado con Macri y aprobado con Alberto Fernández, con religiones en contra salvo excepciones, y en casos de violación sube la aprobación en encuestas. Invitó a meditar sin polarizaciones hasta dónde llegar legalmente, si lo legal es moral, y propuso alternativas como cesárea si hay riesgo para la nena, cuestionando el juramento hipocrático de los médicos.