Un ferry que salía hacia Uruguay en Puerto Madero casi colisiona con decenas de veleros recreativos que se cruzaban imprudentemente por su ruta demarcada, generando pánico entre pasajeros y espectadores.
Los conductores de veleros ignoraron la zona exclusiva del ferry, forzándolo a tocar bocina insistentemente mientras avanzaba a toda velocidad sin capacidad de frenado inmediato, arriesgando vidas y mercadería a bordo.
Autoridades critican la falta de control en la zona, similar a incidentes previos en Colonia, Uruguay, y comparan con cruceros en Miami; panel advierte sobre maniobras de anticipación necesarias en buques grandes.
Google Maps muestra línea de demarcación, pero domingueros invaden el carril, convirtiendo una ruta comercial en peligro constante pese a delimitaciones claras.