El femicida Pablo Laurta envió mensajes intimidatorios a familiares de sus víctimas desde el penal de Gualeguaychú, como "pronto voy a recuperar la libertad" y "tarde o temprano se sabrá la verdad", pese a estar en máxima seguridad.
La abogada Marina Romano, representante de las hermanas de las víctimas, denunció fallas en controles penitenciarios y revictimización, ya que el asesino mató a su expareja, exsuegra y remisero Martín Palacios, además de imputado por abuso sexual infantil.
Romano criticó la permisividad del penal, vinculación del homicida con grupos sectarios misóginos y trabas judiciales para que las hermanas intervengan como querellantes, exigiendo responsabilidades.
La familia sufre violencia continua, con Fiscalía de Violencia de Género investigando, mientras se cuestiona cómo accede a celulares en prisión.