La Nacion + sociedad Hambre de futuro

Familias chaqueñas enfrentan distancias para educar hijos en albergue del Impenetrable

Tensión: intercambio (15°) Sesgo: favorable (+25)

Selena Campos, estudiante del Impenetrable chaqueño que vive en Champara Clásico, enfrenta dificultades para llegar al colegio por averías en la única moto familiar, pero no ha faltado clases gracias al albergue escolar donde pasa de lunes a viernes.

Su trayectoria incluye inicio en nivel inicial en 2013, egreso primario en 2020, promesa a la bandera en 2019, feria de ciencias en 2023, inauguración del colegio en 2024 y título de manicurista en 2025, pese al fallecimiento de su abuelo en 2016. El albergue es clave porque sin él no hay educación en la zona, aliviando la carga familiar y permitiendo alimentación y contención.

Carlos Eduardo Campo, de El Azul, trabaja en postes, leña y alambrados rurales, complicándose por el gasto de combustible en motos para llevar a sus hijos La Serena (14), Aguadero (11), Cristiano (8) y Carlito al colegio. Gasta unos 20 mil pesos semanales en nafta, más reparaciones, y arma motos extras para facilitar traslados.

Otros padres y alumnos destacan cambios de colegios por falta de vehículos, clases virtuales por mal clima, paneles solares limitados sin sol y peligros nocturnos por víboras. El director enfatiza distancias de 30-40 km, cuatro comidas diarias, higiene y romper patrones como embarazos tempranos o trabajos precarios, inspirando sueños como estudiar biología.

La escuela secundaria con albergue, construida desde cero, contiene a los chicos de lunes a viernes, fomentando agencia de cambio y apoyo parental para que sueñen más allá de la pobreza rural chaqueña.