Los comerciantes de la zona de San Francisco Solano saben que les van a robar debido al alto nivel de inseguridad, como reveló el cierre del informe sobre el robo en la panadería de Cervantes y El Cóndor en Almirante Brown.
En el segmento previo, delincuentes entraron simulando ser clientes, robaron el cambio a cara descubierta y una empleada, Silvia, escapó para pedir ayuda mientras la otra quedó nerviosa adentro. La panadería ya había sido baleada antes, por lo que atienden por ventana las tardes, y el intendente Cascallares envió ayuda municipal junto con la policía que identificó a los ladrones locales.
Silvia contó que solo se llevaron el cambio, no comida ni celulares, y vecinos demandan cordón policial en la zona con colegios y comercios. Vecinos entrevistados expresaron temor constante, saliendo alerta y con miedo, acostumbrados a la inseguridad pese a alarmas y grupos de WhatsApp.
El municipio y policía respondieron rápido post denuncia, pero la facturación mermó como en todo el país, con docena de facturas a 10.000 pesos y kilo de pan a 4.000 pesos.