La siembra de nubes permite modificar el clima para inducir lluvias, proteger cultivos de granizadas o despejar cielos en eventos políticos mediante yoduro de plata dispersado en atmósfera.
China encabeza el uso con programa masivo que cubre mitad de su territorio, generando alertas en India por posible alteración monzones; falta regulación civil pese convención EMOD prohíbe fines militares.
Países como Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos (Utah, California), Australia, Rusia, México, Chile y Argentina aplican técnica contra sequías o granizos, pero redistribuye agua alterando microclimas, rutas migratorias y ecosistemas sin crear humedad nueva.
En América Latina programas consolidados en México, Chile y Argentina, limitados en Perú y Colombia; expertos advierten riesgos geopolíticos y ecológicos ante expansión sin reglas globales.