El doctor Suárez invita a ponerse de pie para orar, bajando cabezas y cerrando ojos, agradeciendo la palabra y usando autoridad para atar espíritus de violencia, enfermedad y perturbación.
En el nombre de Jesús ordena salir todo mal: dolor en alma, cabeza, nuca, pecho, ovarios, cardiopatía, problemas estomacales, hepáticos, renales, prostata, tumores y males psíquicos.
Echa fuera hinchazón en rodillas, espalda, tobillos y determina que el fuego divino queme el mal en articulaciones, tendones y plantas de pies.