Un bombardeo paquistaní el 8 de marzo destruyó un mercado comercial en la frontera afgana con Pakistán, dejando ruinas y pérdidas por 4 millones de euros. Vendedores como Kader Han, padre de siete hijos, perdieron todo, incluyendo repuestos de autos comprados con ahorros y deudas.
El cruce de Torkham está cerrado hace seis meses, paralizando el comercio: antes pasaban 10.000 personas y 700 camiones diarios. Camioneros como Insanulá esperan con cargas varadas, perdiendo miles de euros, y la industria de alfombras afgana sufre con costos aéreos up 50% por guerra en Medio Oriente.
Conflictos intensos entre talibanes y Pakistán desde 2021 desplazan a más de 120 mil personas, causan suicidios por falta de ingresos y suben precios básicos. No hay solución pese a diálogos.