El cantante Ariel dejó la banda Ráfaga para una carrera solista, lo que implicó un cambio riesgoso de líder escénico y una etapa difícil en Argentina por el personalismo local.
Rodrigo Tapari se incorporó tras años de trabajo estable, encontrando la química intacta en reuniones y coincidiendo con el crecimiento del grupo vía La Cerveza.
El público argentino asociaba Ráfaga con Ariel, complicando la transición, aunque en el exterior no fue problema y Chile volvió a abrir puertas.