El régimen venezolano anunció un ingreso mínimo de 240 dólares, la mayor actualización salarial en años, pero la oposición lo calificó de opaco ya que el salario base queda congelado en 130 bolívares (27 centavos de dólar), dependiente de bonos sin incidencia laboral.
Delcy Rodríguez informó el ajuste, rechazado por la Plataforma Unitaria Democrática como no estructural y precarizador. Edmundo González Urrutia exigió salario real. Sindicatos alertan erosión de derechos; pese a ventas de oro y petróleo a EE.UU., no llega a trabajadores.
Oposición capitaliza fracaso del "milagro económico" post-sanciones, con manifestaciones por aumentos.