Donald Trump bromeó sobre una inminente intervención militar en Cuba durante una cena privada el viernes en un club de Palm Beach, Florida, al referirse a terminar primero con Irán antes de "tomar" la isla con el portaaviones USS Abraham Lincoln.
La periodista Nieves Werwuler explicó desde Estados Unidos que el comentario surgió al hablar de una persona de origen cubano en la audiencia, generando risas, pero coincidió con un decreto de nuevas sanciones que agravan la crisis humanitaria en Cuba. Las autoridades cubanas, lideradas por Miguel Díaz-Canel, repudiaron las palabras y pidieron que la comunidad internacional las tome en serio.
El Senado republicano bloqueó una resolución demócrata que exigía autorización congressional para acciones militares en Cuba, dejando vía libre a Trump. En Florida, la comunidad cubana-apoya las medidas anti-régimen, pero en áreas demócratas como Nueva York hay rechazo por el costo de la guerra en Irán y la inflación.
Respecto a elecciones, posibles sucesores republicanos son Marco Rubio y J.D. Vance; demócratas, Pritzker de Illinois y Gavin Newsom de California.