Donald Trump bromeó en acto público sobre tomar Cuba "casi de inmediato" tras mencionar a un asistente cubano, describiendo despliegue de portaaviones como Abraham Lincoln cerca de la costa para forzar rendición.
Washington reforzó sanciones contra el gobierno cubano por vínculos con Irán y Hezbollah, amenazando seguridad nacional; La Habana las rechazó como ilegales vía Bruno Rodríguez.
Miguel Díaz-Canel denunció amenazas como "peligrosas" y llamó a la comunidad internacional a rechazar agresión, afirmando que Cuba defenderá soberanía contra cualquier agresor.