En La Boca, la Torre de los Duendes o Torre del Fantasma, construida en 1915 por María Luisa Hubert con Guillermo Álvarez, trae folletos de España. Una inquilina, Clementina, hostigada por ruidos, risas y objetos moviéndose solos, se arrojó del altillo.
Vecinos ven pequeñas figuras en pasillos. La torre angosta parece medieval y construida para otra cosa, alimentando la leyenda que sigue viva.