La Torre Montparnasse, apodada verruga por parisinos, inicia una remodelación de más de 600 millones de euros para ser más luminosa, ecológica y alta, con fachada transparente, hotel de lujo e instalaciones deportivas, prevista para 2030 pero con retrasos.
El proyecto privado genera polémica: vecinos como Patrice Mer critican su impacto estético en el barrio elegante y dudan de su ecología real, con solo 30% de zonas verdes y paneles solares cubriendo menos del 1% de energía. Residentes ven positivo la vegetación para salud y turismo.
Construida en 1973 para modernizar Montparnasse, dividió opiniones; ahora afecta comercios como la tienda vaquera de Daniel Berdue, que teme alquileres altos post-obras. Similar renovación en Torre CIT enfrenta disputas de copropietarios.
Alcaldía exige residencias estudiantiles; centro comercial desierto se revitalizará, pero locales independientes arriesgan cierre ante cadenas como Zara.