El niño prodigio Stefano Marconi, de 9 años y coeficiente intelectual altísimo, mostró desde Polonia su taller donde prepara un superauto con el equipo de DTA Racing y carrocero Carlos G.
Recordaron su visita previa a Buenos Aires para ver a Franco Colapinto, quien pasó rápido firmando autógrafos. Stefano planea nuevos inventos y diseños automovilísticos, con Armelín como líder.