900 familias de ex trabajadores de FATE, fábrica rentable cerrada hace meses, organizaron un locro solidario en la puerta el Día del Trabajador, compartido con la comunidad mediante ollas populares y tuppers, mientras resisten sin cobrar salarios pese a conciliación obligatoria.
La periodista Emma Herrera reportó en vivo desde el lugar, probó el locro y entrevistó a Cristian, empleado de seis años en carga y descarga, quien pidió apoyo para que FATE no cierre. Jorge Marín, armador de cubiertas con casi 20 años en la empresa, rechazó indemnizaciones y retiros voluntarios, exigiendo dignidad laboral; ahora vende remeras con diseños de Indio Solari y Diego Maradona para subsistir, hace Didi y evitó tirar la toalla gracias a su familia, rompiendo en llanto al hablar de su esposa Vero y hijas Lucía y Nazaret.
Leo, con 11 años en FATE y miembro de la seccional sindical, resaltó la dignidad del trabajo y el apoyo familiar durante 70 días sin sueldo; denunció presiones de la patronal como extorsiones a padres de hijos con discapacidades y oncología para firmar acuerdos. Revelaron embargo judicial por 3 mil millones de pesos a la empresa, fallos a favor de la huelga y permanencia, y criticaron al dueño multimillonario Magdalena Quintanilla por ostentar holding con parques eólicos pese a máquinas energizadas listas para producir.
Los conductores cuestionaron el futuro ante silencio de dueños y contexto económico, pero trabajadores insisten en reapertura; mencionaron disputa con Javier Milei por anti-dumping y falta de paritarias 14 meses, mientras muchos ex compañeros firman bajo hambre y deudas, vendiendo remeras o repartiendo en apps sin alcanzar sueldos previos de dos millones.
El informe mostró familias almorzando en mesas improvisadas, simbolizando pérdida de intimidad hogareña, y remeras a 23 mil pesos o dos por 40 mil para visibilizar la lucha.