Los 920 trabajadores de FATE resisten despidos masivos con telegramas de indemnización enviados por el dueño Madenes Quintanilla, en un conflicto que llega a etapa final.
Hoy denunciaron intento de sabotaje: personal jerárquico, escribano y policía bonaerense constataron corte ilegal de suministro eléctrico para apagar máquinas, vitales para reanudar producción, pese a advertencias de intervenciones provinciales.
La empresa contrató estudio de abogados reconocido; trabajadores exigen chequear indemnizaciones y denuncian desgaste prolongado.