En el jury por mal desempeño contra tres fiscales del caso Nora Dalmasso, el fiscal de juicio Marcelo Riveros declaró como testigo y defendió su decisión de no acusar a Marcelo Macarrón por falta de pruebas sólidas. Riveros explicó que insistió en la presunción de inocencia y que las pruebas debían ser legalmente obtenidas, rechazando hipótesis forzadas como la muerte accidental por sexo, amantes o sicario.
Los panelistas repasaron las teorías fallidas de los fiscales Javier Di Santo (perejil y práctica sexual), Daniel Miralles (marido asesino con viaje imposible desde Punta del Este) y Luis Pizarro (sicario pagado por Macarrón con cinturón de bata). Todas basadas en ADN haplotipo coincidente con familia Macarrón pero descartadas por falta de evidencia, llevando a la prescripción.
Riveros describió la jornada como "dolorosísima" tras 30 años de carrera, destacando que la víctima fue reconocida como caso de violencia de género y que probablemente se identificó al atacante, aunque la causa prescribió. Admitió no conocer detalles de obtención de pruebas clave como las de Javier Skárrega analizadas en CEPROCOR y FBI.
El jury acusa a los fiscales por investigaciones deficientes que impidieron justicia, dejando a la familia con sinsabor pese a saber del ADN en la bata.