El diseñador Benito Fernández, quien cerró Pret-a-Porter hace dos años por problemas previos no ligados al gobierno actual, alertó sobre la crisis en la industria textil por apertura de importaciones y plataformas que permiten comprar ropa barata de dudosa calidad china, reventando producción nacional.
Criticó al presidente por decir que italianos compiten con China por diseño, aclarando que Italia fabrica allá y acá hay talento. Pasó de 15 a 3 empleados, ahora hace alta costura y edificio en La Plata. Decepcionado con gobierno, no lo votaría más pese a haberlo apoyado; muchos arrepentidos. Ofrece colaborar libremente con 40 años de trayectoria (vistió reina de Holanda, fashion weeks).
En Martín Fierro de Moda criticaron falta de foco en crisis y uso de vestidos importados por figuras, pero Fernández defendió libertad de elección como Pampita mientras tema real es impacto en industria y empleo.