El cocinero Ari continuó preparando supremas Maryland con salsa cremosa de choclo o humita, salteando cebolla, verdeo, choclo en granos y morrón rojo en manteca o aceite, condimentando con comino, ají molido, orégano y nuez moscada, evaporando el líquido antes de agregar harina directamente para espesar y lograr un roux integrado con vegetales que da sabor distinto a la salsa blanca tradicional.
Explicó variantes de humita según uso (empanadas, ravioles o salsas más líquidas con leche), mencionando su origen en menús de bodegones argentinos y el Titanic gracias al chef Augusto Escoffier, quien asesoró hoteles Ritz y cruceros de época dorada de hotelería; preparó también brownie con hundimiento central, garrapiñadas caseras raspando azúcar invertida para rodear maníes, y cebollas salteadas para tarta americana.
Detalló armado de supremas de pechuga de pollo (no pata-muslo), cortando alrededor del huesito para expansión uniforme al freír, pasando por huevo con mostaza, leche, ajo y perejil, empanando sin harina extra para evitar engrudo, gratinando con jamón, queso parmesano, mozzarella y salsa humita dulce; acompañó con puré de banana salteada para buñuelitos especiados con pimentón, comino, perejil y fécula de maíz.
Intercaló anécdotas personales de infancia como colonia YPF con pileta fría, bici solo a los 4 años, escuela con milanesas, piojos y quemaduras por loción; probó brownie con dulce de leche y helado, destacando crocancia de garrapiñadas frías y presencia cultural del maíz en América.