Científicos usan un robot submarino autónomo, similar a un coche sin conductor, para seguir cachalotes en tiempo real y estudiar sus patrones de comunicación sin asustarlos.
El dispositivo rastrea clics CODA que usan para orientarse, cazar y comunicarse, permaneciendo con las ballenas por largos periodos a profundidades de más de 1.6 km.
David Gruber, director del proyecto, explica que supera métodos tradicionales como etiquetas de succión. Los cachalotes, los cetáceos dentados más grandes, sumergen hasta 50 minutos por hora.