Un brazo robótico sin estética humanoide derrotó a tres jugadores de élite de tenis de mesa, respondiendo en milisegundos con cámara de detección y seis ejes de torsión para impactar la pelota a alta velocidad de revés y derecha.
El robot compite efectivamente, ganando algunos sets contra jugadores como Nozaki y Yoshimura, superando limitaciones de humanoides previos en ferias como CES Las Vegas que solo pegaban al medio.
Panel destaca la funcionalidad sobre estética, marcando avance en robots deportivos que ya participan y compiten.