Reporte en vivo desde Reducción, Córdoba: Paula Massachessi cubre la peregrinación anual al Santuario de la Buena Muerte, un tesoro para argentinos con solo 2.500 habitantes.
El Cristo de la Buena Muerte tiene 300 años, tallado en madera desconocida imposible de restaurar. Peregrinos caminan de noche por ruta 8 desde Río Cuarto para pedir una muerte digna y natural.
Más de 150 peregrinos llegan temprano, columna principal de Río Cuarto ingresa a las 7. Autos circulan lento por respeto. El Cristo original permanece en el santuario, réplica sale para que lo toquen.
La madera no tiene registros ni igual para restauración. Esperan más de 100.000 visitantes anuales.