Delincuentes atacan a niños camino a la escuela y familias en la calle, robando celulares y mochilas sin importarles la edad de las víctimas. Mateo, de 12 años, fue golpeado y despojado de su buzo y mochila por un ladrón en moto; un vecino Lautaro lo defendió con un palo de hockey pero el cómplice huyó.
En Claypole, Jessica y su hija de 6 años fueron asaltadas por un motochorro que fingió estar perdido y amenazó con arma; el mismo delincuente opera en Rafael Calzada. En Rafael Castillo, ladrones en auto robaron celulares a una familia completa frente a menores, dejando terror en los barrios.
El informe denuncia que a los motochorros no les importa nada, ni niños ni familias, y cuestiona si a los responsables de seguridad les importa o piensan solo en elecciones, recordando que por inseguridad se vota.