Cuatro delincuentes armados robaron un auto en el garage de una casa en Wilde, sorprendiendo al padre y su hijo de 8 años que volvía de dibujos animados a las 8 de la noche.
La madre Wanda relató que dos subieron al vehículo con el niño en el medio, amenazándolo, hasta que gritos de vecinos y ella misma alertaron a la policía, permitiendo que lo empujaran para bajarlo. El menor quedó conmocionado, con miedo a salir y terror de ser secuestrado.
Fabián Rubino reportó en vivo la violencia de los jovencitos, la impotencia del padre que pateó la puerta tras el robo, y la falta de patrullas locales, con persecuciones frecuentes en la zona. La familia sigue un protocolo de seguridad rápida al llegar a casa por los niños de 8 y 3 años.
Los conductores lamentaron la rutina de inseguridad que marca a las víctimas infantiles de por vida, pidiendo más patrullas para poder salir tranquilos a cualquier hora.