Lola recorre el evento mostrando sanguchitos de osobuco desmenuzado, empanadas de osobuco y bondiola. La gente disfruta de tablas de picada, empanadas y artesanales, traídos mates para acompañar, con precios como 18.000 pesos por platito.
Un bailarín y enseñante de tango argentino, acompañante milonguero para turistas, lleva a su hija al festival. Explica que cobra por hora para llevar extranjeras a milongas, reservar mesas y elegir orquestas, usando apps de traducción. Destaca las 45 milongas diarias en Buenos Aires como terapia para solitarios, incluso gente de 90 años.
En pandemia sufrieron mucho, pero mantienen la tradición con jóvenes sumándose. Empieza a comer empanadas, plato principal en milongas, y recomienda el festival por comida rica y barata.