Los trabajadores de FATE celebran el Día del Trabajador con un locro comunitario para cuatro ollas frente a la planta industrial cerrada desde el 19 de febrero, acompañados por vecinos, familias y artistas folclóricos en un barrio que gira en torno a la fábrica.
La empresa no paga sueldos adeudados pese a embargo por 3 mil millones de pesos ordenado en abril; los laburantes resisten con concentraciones diarias, denuncian abandono y critican al presidente Javier Milei por no resolver la crisis que dejó cientos en la calle.
Vecinos como Pablo "el polaco" y Héctor, jubilado de mínima que depende de sobrinos tras 40 años en panadería, abrazan la causa; un payaso llora recordando a su padre ex-FATE y un transeúnte de San Miguel llega por propaganda de camiseta de Maradona.
El emblema barrial genera pertenencia y bronca compartida en este 1 de mayo, con llamados a recuperar puestos mientras el desempleo sube.