Jimena Paternoster recorre Mar del Plata desierta por el feriado del Día del Trabajador y saluda a los laburantes que trabajan pese al feriado. Un taxista de 64 años arranca a las 5 de la mañana y termina a las 5 de la tarde, sumando 12 horas diarias desde los 14 años, prefiere laburar que descansar en casa porque camina por las paredes.
Un repartidor en bicicleta espera los primeros pedidos y trabaja hasta las 12 horas, luego de 5 de la tarde a 10 de la noche, nota más movimiento en horarios de comida pese al feriado y aprovecha para hacer actividad física por la costa.
En un café, un mozo de Noticias Caracol arranca a las 7 de la mañana y está hasta las 3 de la tarde, aunque el local va hasta las 8 y media, es nuevo en el curso, espera más laburo en feriado y festeja siempre con compañeros pase lo que pase.
La ciudad vacía espera turistas del fin de semana largo y los trabajadores hacen patria laburando, como dice Jimena, la única forma de sacar el país adelante.