El diseñador Benito Fernández profundizó su crítica a la apertura de importaciones baratas de China, Vietnam y Camboya, que pagan sueldos inhumanos y usan trabajo infantil, destruyendo la industria textil argentina en su peor crisis en 40 años.
Fernández relató sus quiebras en 2020, 2021 y 2024 por malas decisiones propias y contexto económico con impuestos altos e inflación, pero enfatizó que operarios con 20 años cosiendo en máquinas rectas no pueden reconvertirse como él, que diseña edificios, zapatillas para Topper y muebles. Mostró video de su Instagram de locales cerrados en Santa Fe y Libertad, la zona más comercial de Buenos Aires.
Criticó a Javier Milei, Luis Caputo y Manuel Adorni por ignorar la realidad, con Caputo llamando "robo" a la ropa argentina y comprando afuera prendas de 600 euros, mientras la industria cae 9 puntos en consumo. Pidió competencia leal, no salvaje, y tiempo para reconversión, destacando contaminación ambiental de ropa usada importada de Chile y África.
Se ofreció a colaborar con el gobierno que votó pero ya no apoya, por no necesitar subsidios, y lamentó que mineras como litio generen pocos empleos y más planes sociales, contradiciendo promesas.