La fiscalía allanó el pabellón VIP de la Unidad 9 en La Plata, Villa Elvira, donde 97 reclusos, en su mayoría ex policías y de buena conducta, compartían 54 celdas equipadas con 60 celulares, computadoras, PlayStations, router wifi, heladera, peluquería, rotisería y repostería.
Los presos vendían productos dentro de la cárcel: tortas a 9.000 pesos, milanesas a 15.000 pesos, atados de cigarrillos a 3.000 pesos y cortes de pelo a 4.000 pesos, además de realizar canjes entre ellos.
La fiscal Vicia Bravo y la jueza Garmendia ordenaron el allanamiento, revelando un rol inclusivo pero con privilegios no permitidos en cárceles bonaerenses.
En otras cárceles como las de Rosario se cortaron privilegios similares, destacando problemas recurrentes en el sistema penitenciario provincial.