En el complejo carcelario de La Plata funcionaba una cárcel VIP con 54 presos que tenían shopping interno: pizzería, comidas rápidas, teléfonos en alquiler, internet, sauna regenteado por presos, wifi para estafas y peluquería.
Requisas recientes hallaron listado de precios: pizza 17.000 pesos, gaseosa 25.000, sándwich de 1.000 a 15.000, corte de pelo 4.000, torta 9.000, cigarrillos 3.000. Todo con connivencia de SPB (Servicio Penitenciario Bonaerense), ingresaba mercadería vía familias pese a revisiones.
Panel cuestiona si director de cárcel paga consecuencias, comparan con cárceles de Rosario y Ezeiza, afirman es común en prisiones argentinas donde presos desarrollan "pyme" con hornitos y calentadores.