Mateo, un chico de 12 años, fue atacado por un ladrón que lo sorprendió por la espalda en un puente camino al colegio en La Plata, lo tiró al suelo, lo golpeó y le robó la campera y la mochila del colegio.
El vecino Lautaro vio la escena desde su ventana, salió con un palo de hockey a correr al ladrón que huyó en moto con su cómplice, protegió a Mateo asustado y lo acompañó a su casa.
La víctima quedó en remera por el frío matutino, conmocionado pero a salvo gracias a la intervención del vecino.