Lucas, repartidor de Rappi en Capital Federal con moto, gana entre 400 y 500 mil pesos por semana netos trabajando 7 horas diarias divididas en mediodía y noche, descontando combustible de unos 300 mil mensuales, monotributo de 40 mil y otros gastos.
Admite que bajó la cantidad de pedidos respecto al año pasado pero aún saca dos millones mensuales aproximados; hay una lista de espera de 300 mil personas queriendo ingresar a la app por cierre de fábricas y despidos, saturando el rubro de deliveries.
Panelistas debaten la realidad laboral argentina en Día del Trabajador: cierre de PyMEs y empresas empuja al autoempleo precario, pero destacan ingresos decentes en apps versus ambulantismo; critican inseguridad y desempleo en Córdoba histórico, defendiendo ajuste fiscal y crecimiento económico pese a suba del 7% en desocupación.
Conversación incluye orgullo por gobierno actual que recorta gasto público y ñoquis estatales, apuntando a rumbo correcto con inflación bajando y crecimiento del 4.4% en 2025, aunque reconocen dureza para laburantes desplazados.