En el barrio de Once, comerciantes abren sus locales el Día del Trabajador pese al feriado para cubrir alquileres de hasta 4.500.000 pesos mensuales, servicios y gastos fijos que superan los 9 millones, mientras las ventas cayeron drásticamente desde 2024.
Dueños como Coti y otros relatan que la gente compra lo mínimo para comida de los chicos, no hay clientela del interior ni ventas por mayor; un local necesita vender un millón por día solo para empatar, pero las calles están vacías comparadas con años previos.
Critican la competencia de locales chinos con importaciones liberadas, textil caído, y expresan decepción con Milei: votantes que lo veían como esperanza ahora lo llaman desastre; una jubilada pide que se vaya porque las mínimas no alcanzan.
Negocios familiares atienden sin empleados para evitar dobles; muchos cierran o migran a online, mientras galería emblemática cerrará por tienda china.