El hipercar eléctrico BYD Jambuan iXtreme alcanzó 496 km/h en una pista certificada en Alemania, convirtiéndose en el coche de producción más rápido del mundo.
Este logro desplaza al Bugatti Chiron Supersport y demuestra que la propulsión 100% eléctrica supera límites de motores de combustión con cerca de 3.000 caballos de fuerza.
La industria automotriz china lidera la transición a tecnologías limpias y potencia extrema.