Verónica Ojeda declara en el juicio por la muerte de Diego Maradona, gritando a los acusados que son "los asesinos de Diego" y denunciando estrategias dilatorias de la defensa de Luque y Morla con audios y chicanas para confundir testigos. La audiencia incluye interrupciones, insultos y llantos por la impotencia de haber confiado en el equipo médico.
Ojeda relata conversaciones confusas con Maradona alcoholizado sobre pagos de 8 mil dólares por tratamientos y advierte que Luque sacaría "todo lo que pudiera en contra de Dieguito" para salvarse, incluso "matarlo". Critica intentos de culparla por suministrar alcohol, negándolo rotundamente por la condición de su hijo pequeño, y destaca que los mejores años de Diego fueron con ella sin consumo de sustancias.
La familia muestra enojo por acusaciones sobre divisiones familiares afectando la salud de Maradona, mientras la defensa presenta audios y contradicciones como resucitación explicando edema pulmonar. Mariela López Brown resume la jornada extensa con continuación de declaración de Ojeda tras falla técnica, llena de gritos y discusiones.