Verónica Ojeda testifica en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, describiendo condiciones deplorables como baño químico con olor terrible junto a la cama y falta de médicos o ambulancias en la casa del country.
Revela que Leopoldo Luque era visto como un dios por Diego y su hijo, pero critica la manipulación del entorno; menciona alcohol y pastillas para mantenerlo dormido, heladeras llenas de coronas y vinos sin agua mineral. Llora al quebrarse recordando su rol de madre ayudando a Luque, Díaz y Kosachok.
Describe hinchazón extrema de Diego en días previos, intentos fallidos de internarlo y exclusión de Alfredo Cahe. Tensiones en audiencia con llantos de Yanina Maradona, interrupciones de abogado Oneto y reto del tribunal a Luque.
Ojeda detalla mensajes de Jorge Rial y Vanessa Morla, llegada tardía de ambulancias y percepción de manipulación familiar. El testimonio en vivo genera alta emoción.