El gobierno de Estados Unidos acusa a siete exfuncionarios, un alcalde y un gobernador mexicanos vinculados al cártel de Sinaloa, cargo rechazado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su conferencia, la mandataria insistió en que no hay pruebas contundentes de la fiscalía de Nueva York y que la Fiscalía General de la República investiga para proceder legalmente si existen evidencias irrefutables.
Sheinbaum reiteró que México no encubrirá delitos y actuará en consecuencia.