Seis delincuentes armados robaron a un padre que llegaba con su hijo de ocho años a casa en Wilde. Cuatro bajaron de un auto robado, lo rodearon y se llevaron su herramienta de trabajo mientras él protegía al nene y les daba una patada de impotencia al huir.
El robo ocurrió sobre Cotagaita y Casa Cuberta a las ocho de la noche, cuando el padre iba a buscar al hijo de dibujo. La madre salió al escuchar y vio la escena; útiles del colegio cayeron por el susto. Es el cuarto robo en la semana en la zona.
Los ladrones eran jovencitos pero muy violentos, dos armados. Por suerte no les hicieron nada físico, pero el padre gritó su bronca: "Horrible, así estamos viviendo".