Un video muestra a un ladrón encapuchado con bolsa de pan robando 10 mil pesos en un comercio porque "estaba muerto de hambre". La cajera relata terror pese a no usar violencia física, solo psicológica; el tipo pidió solo esa suma y se fue.
Panel debate acalorado: unos lo ven como "hurto famélico" por desesperación simbolizada en el pan, comparan con pedir limosna; otros lo tildan de delincuente mugriento que infunde miedo, rechazan eufemismos como Zaffaroni, insisten que entró armado potencialmente y no merece lástima.
Discuten si lleva arma oculta pese a no usarla, critican justificar robo por hambre; comparan con tocar timbre para pedir comida vs. intimidar. Acusan de reescribir Código Penal y defender chorros.