La justicia procesó a Matías Morla por administración fraudulenta en la sociedad Satrica (o Zadvika), acusándolo de defraudar a los herederos legítimos de Diego Armando Maradona al sacar las marcas del acervo sucesorio mediante maniobras ficticias.
Los imputados, incluyendo a Cristian Maximiliano Pomargo, Sergio Alejandro Garmendia, Sandra Verónica Yampolski, Rita Maradona y Claudia Norma Maradona, habrían actuado como testaferros de Maradona, transfiriendo acciones de forma simulada para beneficiar a las hermanas no herederas, percibiendo dividendos ilícitos.
El juez rechazó recursos de la defensa, embargó bienes y elevó la causa a juicio oral, destacando que Maradona cedió 21 marcas existentes, 105 nuevas en Argentina y 120 en el exterior a la sociedad bajo directivas del propio Diego, pero quedó fuera de la herencia.
Se intimó a transferir las marcas a herederos el 8 de febrero por el administrador judicial Sebastián Baglietto, pero no se cumplió, configurando el delito premeditado.