La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo las tasas de interés en el rango de 3,5%-3,75% pese a disensiones internas, con cuatro votos en contra, el primer disenso desde 1992. Uno abogó por recorte y tres por un tono neutral en el comunicado.
Jerome Powell advirtió cautela por inflación persistente por encima del 2% durante más de cinco años, impacto del crudo y aranceles. Nadie planteó subir tasas. Powell decidió quedarse como gobernador hasta 2028, limitando a Trump nombrar sucesor, pese amenazas judiciales retiradas.
Powell rechazó críticas pero condenó acciones que socavan la independencia de la FED, justificando su permanencia en el puesto dada la situación actual.