El pastor enseñó que Dios da promesas grandiosas que se cumplen, como la del Padre: el Espíritu Santo, que trae poder y unción para vida abundante, no parcial.
Citó 2 Pedro 1:3 que todas las cosas para vida y piedad ya fueron dadas por divino poder. Dios sabe necesidades y provee más que padres terrenales.
La revelación de Escrituras libera; conocimiento de verdad por Espíritu Santo vence perecer por falta de visión.