Colin Campbell, primer médico en llegar a la casa de Diego Armando Maradona tras su muerte, declaró que encontró una escena deplorable en una habitación improvisada sucia sin desfibrilador ni elementos médicos, solo con baño químico.
Maradona presentaba edema extremo, rigidez y temperatura baja; estimó data de muerte de una a dos horas antes, coincidiendo con testimonios de Verónica Ojeda y Janina Maradona sobre condiciones precarias.
La enfermera Dayana Madrid hacía RCP y un hombre respiración boca a boca; Agustina Kosarchoff observaba sin participar. No había botiquín ni oxígeno, y la ambulancia demoró.
El testimonio es clave por ser ajeno al entorno médico de Maradona, como Leopoldo Luque; próximo declara Carlos Díaz, psicólogo, solo ante su defensa.
Audios y notas revelan depresión de Maradona por abstinencia y aislamiento familiar en la casa de Tigre.