La Bomba Tucumana revela que entró a Gran Hermano para superar el duelo por su pareja Luciano, muerto a los 38 años tras cáncer. Se enamoró a los 57, lo acompañó hasta el final y ahora busca vivir y sonreír como él querría.
Critica el 'edadismo' tras ser tildada de 'vieja' a sus 61 años por jóvenes en la casa. Afirma que mujeres de 60 pueden estar mejor que de 30 y defiende su libertad para vestirse como quiera.
Explica su dieta estricta sin sal, harinas ni dulces, y su energía emprendedora pese a la edad. Panelistas destacan su historia emotiva y el mensaje de amor sano.
Comenta que Nazareno no prestó atención a su relato por hambre, mostrando falta de empatía.